Todo sobre la Oxitocina

¿Qué es la Oxitocina?

La oxitocina es una hormona relacionada con la conducta sexual, con la felicidad y con el sentimiento maternal y paternal. Contribuye a modular el estado de ánimo, así como a fraguar las relaciones sociales entre las personas. Por su papel en el cuerpo humano, recibe varios apodos, como el de “la hormona del amor”, “la hormona de la felicidad” o “la hormona de los mimosos”.

Antes de nada, conviene explicar lo que es una hormona. Por definición, es una sustancia química secretada por el organismo que viajan desde las glándulas donde nacen hacia diferentes partes del cuerpo para desencadenar una serie de procesos. Para que te hagas una idea de su importancia, las hormonas son las responsables desde del buen humor hasta del sueño, el apetito o la presión sanguínea. Sin ellas, nada funcionaría bien en el organismo.

La oxitocina, por tanto, es fundamental para determinar el comportamiento sexual de cada individuo, así como para promover la creación de lazos en sus descendientes o el establecimiento de relaciones sociales con otras personas. Además de esto, se ha demostrado que es un buen neurotransmisor. ¿Qué quiere decir esto? Que tiene la capacidad de estimular a las neuronas para que se transmitan información entre ellas. Es decir, que la oxitocina también cuenta con un papel importante en el sistema nervioso.

 

¿Dónde se Produce la Oxitocina?

Como sabrás, el responsable de la producción de hormonas en el organismo es el sistema endocrino. Éste, está compuesto por una serie de glándulas ubicadas en la cabeza (pineal y pituitaria), el cuello (tiroides), el pecho (timo), el abdomen (glándula adrenal, ovario y páncreas) y en los genitales (testículos). 

Pues bien, la oxitocina se genera en la glándula pituitaria y desde ahí viaja a lo largo del torrente sanguíneo para cumplir sus funciones en el organismo, entre las que también se encuentra el establecimiento de la confianza y la generosidad, además de las citadas anteriormente.

 

Beneficios de la Oxitocina en enfermos y embarazadas

Aunque posteriormente abundaremos en este punto, conviene destacar que la oxitocina es un componente que se emplea como medicamento. Fue sintetizada por primera vez en 1955 por el químico estadounidense Vincent du Vigneaud, en un descubrimiento que le valió el Premio Nobel.

Dado que se destruye cuando llega al intestino, la oxitocina se administra por vía intravenosa, es decir, en forma de inyección o con goteo. Su vida en el torrente sanguíneo es de un poco más de tres minutos, tiempo en el que provoca algunos cambios fisiológicos que son importantes desde para frenar las hemorragias hasta para auspiciar el parto.

A continuación, se enumeran los principales beneficios que se asocia a la oxitocina, cuando se introduce en el cuerpo en forma de medicamento:

• En el parto...: Se administra gota a gota, en una cantidad de entre 2 a 8 por minuto. Con eso, se consigue auspiciar el alumbramiento en unas condiciones normales gracias al efecto dilatador del útero que la oxitocina produce No obstante, se recomienda que si se observa algún tipo de hiperactividad en el feto, se retire el tratamiento.

• En cesáreas...: Se inyecta en la madre después de haber extraído el feto de su interior. ¿Para qué? Entre otros efectos, para prevenir la posibilidad de sufrir hemorragias internas uterinas, un hecho que, aunque no es muy frecuente, puede suceder tras dar a luz.

• En abortos...: Cuando se realiza una operación de estas características, se administra oxitocina de la misma forma que en cesáreas (en dosis inyectadas de 5 U.l.) para evitar hemorragias internas.

• En la lactancia...: La oxitocina genera una serie de cambios en las glándulas mamarias de las madres que benefician la producción de leche, por lo que su aplicación en todas las mujeres que tengan escasez de leche beneficiará su producción y, por tanto, la salud de su hijo.

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